Copersucar y las Unidades Productoras Socias adoptaron un modelo de gestión de sustentabilidad, que ha hecho posible atender prontamente a las exigentes clausulas y estándares del mercado global. Para esto, la Compañía realiza un proceso continuo de envolvimiento y fortalecimiento del compromiso de todos los involucrados en su cadena de negocios.
Este compromiso viene generando resultados positivos: en 2011 Copersucar conquistó la certificación global de sustentabilidad, garantizando la mayor oferta de azúcar y etanol sustentable del mundo dentro del estándar internacional de Bonsucro™.
Con la certificación por Bonsucro™ de toda la cadena de custodia de cinco Usinas Socias, Copersucar se transforma en la empresa con mayor volumen de azúcar y de etanol producidos dentro de este estándar internacional de sustentabilidad. En todo, se certificaron 7,8 millones de toneladas de caña de azúcar, equivalentes a 470 millones de toneladas de azúcar y 320 millones de litros de etanol. Además de la mayor oferta ya certificada, Copersucar comienza a atender el estándar Bonsucro Europeo (Bonsucro™ EU Renewable Energy Directive – RED – Production Standard), que incluye exigencias esenciales para la comercialización de biocombustibles en la Unión Europea.
El estándar Bonsucro evalúa los impactos de la producción de caña de azúcar en la biodiversidad, en el ecosistema y en los derechos humanos, además de cumplimiento con las exigencias legales y la mejoría continua en los procesos de producción. La evaluación está compuesta por indicadores clave, tales como consumo de energía y de agua, emisión de gases de efecto estufa. Las usinas de caña de azúcar deben ser integrantes afiliadas al Bonsucro y los certificados son válidos por tres años, con auditorías anuales.
Bonsucro™ es una organización multisectorial reconocida como la principal referencia mundial en sustentabilidad en la producción de caña de azúcar y sus derivados, cuya certificación reconoce la adopción de prácticas sustentables en el procesamiento de la biomasa, del plantío a la producción de azúcar y etanol.
Además de esto, Copersucar tiene la aprobación de 40 de las 48 Unidades Productoras Socias en el registro del Renewable Fuel Standard (RFS-2), estándar norteamericano de exigencias ambientales para la importación de etanol, y de 38 en el registro de California Air Resources Board (CARB), que exige la adecuación de los productos al Low Carbon Fuel Standard (LCFS).
Copersucar fue una de las primeras en Brasil a cumplir con todas las exigencias del RFS-2, acreditando la Compañía para avanzar en nuevos mercados. Antes de esto, las Unidades Productoras Socias ya producían etanol atendiendo a la Renewable Transport Fuel Obligation (RTFO), normativa del Reino Unido que establece estándares de desempeño socio-ambiental para proveedores de combustibles. Se sustituirá en breve esta normativa por estándares de certificación homologados por la Unión Europea.
El modelo único de negocio de Copersucar garantiza autonomía de gestión a las Unidades Productoras Socias, sin embargo, se compromete a compartir conocimientos y estimula la adopción de prácticas sustentables en toda su cadena de suministro, de manera que agrega valor a su negocio. Por eso, fomenta el uso responsable de los recursos naturales y valoriza las mejores prácticas agrícolas y laborales en la producción.
Copersucar tiene la convicción de que la expansión de la producción agrícola no debe avanzar sobre áreas de alta biodiversidad y de conservación permanente. Por eso, el modo de producción de las Unidades Productoras Socias, localizadas en los Estados de São Paulo, Minas Gerais, Paraná y Goiás, está guiado por la Zonificación Agroecológica de la Caña de Azúcar, instituida por el gobierno federal, y por la Zonificación Agroambiental, instituida por el gobierno del Estado de São Paulo.
Además de esto, se optimiza el cultivo de estas tierras por el empleo de tecnologías avanzadas de agricultura, lo que permite el aumento de la productividad sin la necesidad de expansión del área de plantío. Con el proceso de mecanización que resulta de la extinción de la quema de caña – resultado del acuerdo voluntario entre el gobierno del Estado de São Paulo y el sector de azúcar y de etanol y de la Ley Estatal 11.241/2002 -, las Unidades Productoras Socias realizaron acuerdos de colaboración para capacitar y ayudar la recolocación de mano de obra que está dejando la labranza.
También forma parte de las prácticas de Copersucar la de garantizar en sus contratos que sus proveedores cumplan con las normas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), como la Convención 138, que trata de la edad mínima para la admisión al empleo, y de la Convención 29, sobre la eliminación del trabajo forzado, así como la de adoptar las buenas prácticas agrícolas y de protección del medio ambiente, entre otras.
En las zafras 2010/2011 y 2011/2012, el departamento de Sustentabilidad promovió nueve encuentros con las usinas para explorar temas relacionados con la sustentabilidad, con el objetivo de ampliar el conocimiento y incentivar formas más eficientes de gestión de los impactos en las Unidades Socias.
En el proceso de envolvimiento de la cadena de valor, las Usinas Socias realizaron el envolvimiento de sus proveedores de caña, permitiendo el análisis de datos relacionados con la eliminación de la quema de la caña, desecho de envase de productos fitosanitarios, uso de defensivos agrícolas, uso de equipos de protección individual (EPIs), entre otras.
En la zafra 2009/2010, Copersucar realizó el primer inventario de emisiones de Gases de Efecto Estufa (GEE), basado en la metodología de la Greenhouse Gas Protocol Brazil (GHG Brazil), e hizo mediciones en cuatro usinas. En 2010/2011 se hizo disponible la herramienta de medición a todas las usinas para la realización de sus propios inventarios.
Otra iniciativa de Copersucar para influir la adopción de prácticas sustentables en toda la cadena de suministro fue concientizar sus proveedores de servicios logísticos y la empresa ya analiza formas de influir directamente a las usinas originadas.
Uno de los compromisos de la compañía ahora es mejorar el reporte de los impactos socio-ambientales de su actividad. El Informe de Sustentabilidad publicado en 2010 ya atendía a las directrices de Global Reporting Initiative (GRI-G3), nivel de aplicación B –GRI Checked. En él, Copersucar se comprometió a analizar sistemáticamente su desempeño económico y socio-ambiental y a comunicar, cada dos años, sus acciones de sustentabilidad a sus públicos de interés.
Con este objetivo, la Compañía adoptó un sistema informatizado para perfeccionar la recogida y el tratamiento de los datos, elevando el nivel de monitoreo y confiabilidad de las informaciones.
Otro compromiso asumido en el informe de 2010 fue el de designar una auditoría independiente para comprobar la calidad de los datos relatados. Así, en julio de 2012 Copersucar publicó su segundo Informe de Sustentabilidad, ahora con aplicación de nivel B+, verificado por la empresa Bureau Veritas Certification (BVC), lo que aumenta todavía más la credibilidad del relato junto a los públicos de interés de Copersucar.
Esta segunda edición tuvo su alcance ampliado con la integración del relato sobre el último trienio de la gestión ejecutiva de la empresa y el fortalecimiento del tema sustentabilidad como pilar estratégico de gestión de la Compañía para la atención a las rígidas exigencias comerciales globales.